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El Patrimonio Historico


EL PATRIMONIO HISTÓRICO   Y CULTURAL
EL PATRIMONIO:
Como construcción social:
 no existe en la naturaleza, no es algo dado, ni un fenómeno social universal porque no se produce en todas las sociedades humanas ni en todos los periodos históricos.
Es un artificio ideado por alguien en algún lugar y momento, para unos determinados fines, e implica que es o puede ser históricamente cambiante, de acuerdo a los nuevos criterios o intereses que determinen nuevos fines en nuevas circunstancias.
Desde una perspectiva antropológica la definición de PATRIMONIO presenta problemáticas:
Si se trata de una definición ¨desde adentro¨ de la sociedad tomada como objeto de estudio, se trataría de saber qué es lo que los sujetos creen que sea el patrimonio cultural de su sociedad .
Si se trata de una definición ¨desde afuera¨, se trataría de definir qué es lo que objetivamente puede ser considerado patrimonio, como lo define el Diccionario de la Real Academia (DRAE).
Definicion de la DRAE:
¨ Bienes propios adquiridos por cualquier título ¨, esta definición en el campo antropológico podría traducirse como ¨ Recursos culturales de una sociedad¨…
Una 3ra definición de la DRAE:
¨ Bienes propios, antes espiritualizados y hoy capitalizados y adscritos a un ordenando, como títulos para su ordenación…
PATRIMONIO  HISTORICO
Todas las sociedades son históricas, en el sentido de que tienen un pasado que de alguna manera ha producido un presente.
 Algunas sociedades o grupos sociales reaccionan negativamente frente a su propia historia, negándola e intentando vivir en un amplio presente. Aquí el saber se transmite de forma oral y no tienen diferenciaciones sociales.
En estos cosas los acontecimientos que no son verticales a través de los testigos oculares,   adquieren formas imaginarias de tipo mítico, contribuyendo así a la construcción de la  identidad local.
Sociedades que asumen consciente y positivamente su historia, el pasado es transmitido a través de algún tipo de mnemotécnica, como la escritura, y es valorizado como parte fundamental de la identidad actual de sus miembros.
Hay una explícita atribución de importancia a lo que representa, un reconocimiento socializado  y definido por grupos formados para este fin.
Es en este contexto que es posible hablar de PATRIMONIO HISTORICO.
EL PATRIMONIO CULTURAL
Deriva de alguna manera de una larga tradición europea como latinoamericana desde el siglo XIX a recolectar las llamadas ¨tradiciones populares¨, bajo la definición genérica de folklore.
Cultura de los grupos dominantes: producidas por los ¨cultos¨, esta incluiría la música clásica, las novelas, la pintura académica, etc.
Cultura frente a unas formas Folklorica: normalmente son tildadas como ¨ingenuas¨, artesanales, populares, etc.


ARQUEOLOGIA, POLITICA Y GLOBALIZACIÓN
La protección del Patrimonio arqueológico en la Argentina ha sido considerada responsabilidad del Estado.
La ley  Nacional 9080  afirma que los yacimientos arqueológicos no solo están bajo protección estatal sino que también son propiedad del Estado.
La reforma de 1968 incorpora como bienes del dominio publico del Estado a los yacimientos arqueológicos y paleontológicos de interés científico. Sin embargo las sanciones de nuevas leyes de patrimonio cultural  se han demorado a nivel nacional y muchas provincias no cuentan con normativas acordes a sus necesidades de preservación cultural
Esto a llevado a los municipios a dictar ordenanzas de protección frente a la necesidad de impedir la destrucción de un patrimonio.
De este modo se conforma una estructura de protección:
JURIDICA
POLITICA
ADMINISTRATIVA
Si bien este sistema nunca llego a funcionar plenamente, ni siquiera cuando respondia a los intereses y fines del Estado, en la actualidad parece contradecirse con el nuevo modelo de Estado porque  no sería compatblie con su politica de achicamiento y restricciones del gasto público.
¿ a quien le interesa la preservación de los sitios arqueológicos?
Si bien es notable que al Estado, como ya lo dijimos, pareciera no interesarle,  esto trasciende la escala Nacional y se discute a nivel:
·        Macroregional (e.g MERCOSUR cultural)
·        Internacional (e.g políticas del Banco Mundial; organizaciones no gubernamentales internacionales)
·        Las provincias
·        Los municipios
·        Pobladores locales
·        Comunidades indígenas
Modelo alternativo
FORTALEZAS:
·        Existencia de un patrimonio arqueológico y valioso
·        Los nuevos contenidos de la Constitución Nacional
·        Algunas normas provinciales
·        Algunas ordenanzas municipales
·        Profesionales capacitados en investigación arqueológica
DEBILIDADES:
·        Explotación económica a gran escala sin evaluación de impacto arqueológico ni implementación de medidas de mitigación
·        Carencia de leyes marco nacionales
·        Vacíos legales en materia de protección  del patrimonio subacuático y rescate arqueológico
·        Carencia de colegios profesionales con potestades de control sobre la matrícula
·        Carencia de profesionales capacitados en el manejo de recursos culturales
·        Insuficiente cantidad de ONGs  nacionales y locales dedicadas a preservar   el patrimonio
·        Inconsciente conciencia comunitaria del valor del patrimonio arqueológico
·        Falta de conocimiento específico en el tema de legisladores, autoridades  administrativas y judiciales
·        Dificultades legales, institucionales e ideológicas para viabilizar la participación de las comunidades indígenas en la gestión del patrimonio arqueológico
·        Insuficiencia de recursos financieros
·        Desinterés de los organismos nacionales en financiar proyectos que involucren manejo de recursos culturales y arqueología pública
·        Carencia de mecanismos de evaluación y control de la protección del patrimonio
OPORTUNIDADES: 
·        Surgimiento de las instancias locales de creación y gestión de políticas de protección
·        Cooperación técnica internacional
·        Fuente de financiamiento internacional
·        Aplicación en el país de políticas macroregionales y/o globales de protección del ambiente y el patrimonio cultural
·        El sentimiento de ¨nostalgia del pasado local¨ como  disparador para creas una mayor conciencia comunitaria
·        La participación de la población en la toma de decisiones  acerca del patrimonio local
·        Reconocimiento  de los derechos de los pueblos indígenas a su patrimonio cultural como derecho humano básico
·        Activismo de ONGs dedicadas en cuestiones preservacionistas
AMENAZAS:
·        Creciente descentralización de la protección del patrimonio y falata de definición de políticas de gestión a nivel nacional
·        Virtual  abandono  del  Estado Nacional  de sus potestades de guardián del patrimonio arqueológico
·        Profundización de las medidas de ajustes en materia de presupuestos
·        Competencia de profesionales y consultoras externas

Resumen de textos, Hisotria del Arte y Patrimonio Cultural II (Auntores Pendiente)

ALGUNAS CUESTIONES Y PRECISIONES TEÓRICAS

Los procesos de patrimonialización obedecen a dos construcciones sociales:

·        La primera se trata de un mecanismo universal, intercultural, fácilmente reconocible, mediante el cual toda sociedad define un ideal cultural del mundo y de la existencia y todo aquello que no cabe en él, o lo contradice, pasa a formar parte de un más allá, que, por su sola existencia, delimita y desborda la condición humana, socialmente definida y, por ende, nuestra capacidad de explicar y dominar la realidad.

·        La segunda construcción social en el proceso de patrimonialización. Se trata de la puesta en valor o activación. tal vez sea interesante remarcar la diferencia entre poner en valor (o valorar simplemente) determinados elementos patrimoniales, y activarlos o actuar sobre ellos de alguna forma. He sostenido y continúo sosteniendo que los procesos de activación del patrimonio dependen fundamentalmente de los poderes políticos. Sin embargo, estos poderes deben negociar con otros poderes fácticos y con la propia sociedad. Alrededor de la puesta en valor de tal o cual elemento se produce precisamente el primer proceso de negociación.

Los poderes, si así puede llamárseles, o intereses, académicos compiten entre sí por certificar el rigor científico de las activaciones, por obtener reconocimiento social, recursos económicos, estatus. La ciencia y sus correspondientes conocimientos disciplinarios deberían marcar claramente los límites de legitimación de determinados discursos, pero la necesidad es grande y, con frecuencia, se recurre, voluntariamente o no, a la ficción de legitimar los elementos, los componentes, antes que el discurso, que simplemente se ignora, excepto en algunos casos de chapucería flagrante. Todo ello permite que nos enfrentemos a exposiciones, museos, ecomuseos, parques de todo tipo, como aparentemente neutros, sin contenido ideológico alguno, aunque, en realidad, en ningún caso esto sea así.

Con el desarrollo, en las sociedades capitalistas avanzadas, del consumo de ocio y turismo (más tiempo, espacio y dinero dedicado a estas actividades y, por tanto, más empresas e iniciativas al respecto), las activaciones patrimoniales han adquirido otra dimensión, han entrado abiertamente en el mercado y han pasado a evaluarse en términos de consumo, actuando éste, el consumo, como medidor tanto de la eficacia política como de la contribución al desarrollo o consolidación del mercado lúdico-turístico-cultural. Dos interrogantes.

Ante estos hechos, es preciso plantearse algunas urgencias e interrogantes

·        La apremiante necesidad de desarrollar, y dotar de presencia pública, una crítica patrimonial que no se detenga, o no esté especialmente centrada, en los aspectos formales de las activaciones, como sucede habitualmente, sino que otorgue primacía a los contenidos, a los discursos, incluso a los propios proyectos, intervenciones y políticas patrimoniales. (¿debemos denunciar la trivialización? ¿debemos temer y advertir una progresión en este sentido hasta límites caricaturescos y un efecto de contagio respecto a otras activaciones preexistentes? Y en todo caso ¿por qué? ¿qué legitima la desautorización de esta tendencia? No es una pregunta retórica ni, por tanto, sostengo una posición predeterminada en este sentido, tan sólo la necesidad de la reflexión y el debate).

·        Hacia la propia naturaleza del patrimonio podemos identificar estas construcciones y acreditar que, efectivamente, funcionan y permiten explicar la lógica de las políticas patrimoniales, así como la actitud social ante el patrimonio, tanto en abstracto como en la casuística concreta. Y podemos y debemos refinar nuestros análisis en este sentido. Sin embargo esta herencia, por su propia naturaleza, no se puede conservar, ni se puede conservar de ella un conocimiento razonablemente completo, ni siquiera se pueden establecer criterios preferenciales en este sentido que no atenten contra su complejidad.

§  Pero, debemos constatar también que de ninguna manera podemos identificar esta operación simbólica con la herencia cultural de la humanidad. Nuestra herencia, nuestro verdadero patrimonio como especie, esta constituido por la acumulación de la experiencia cultural humana en toda su profundidad y diversidad y es una herencia irrenunciable, de la que, por otra parte, estamos viviendo.

§  Los intentos de desarrollar campañas sistemáticas en esta dirección, más allá de las investigaciones nacidas de los problemas y los intereses científicos de investigadores concretos o grupos de investigación, son decepcionantes y no guardan una relación satisfactoria con los recursos invertidos. ¿Debemos desarrollar líneas estratégicas en este sentido? ¿existen criterios que permitan garantizar una mayor efectividad en los resultados? Y, en todo caso, ¿qué entenderíamos en este contexto por efectividad?

EL PATRIMONIO LOCAL

El patrimonio local está compuesto por todos aquellos objetos, lugares y manifestaciones locales que, en cada caso, guardan una relación metonímica con la externalidad cultural. Patrimonio Localizado: es aquél cuyo interés trasciende su ubicación y es capaz de provocar por sí mismo flujos de visitantes con relativa independencia de la misma. Forma parte también del patrimonio local (aunque no viceversa).

§  Depende del interés social que concite, de su capacidad de atracción intrínseca.

§  Depende de parámetros puramente turísticos, como su ubicación respecto al mercado emisor de visitantes, la infraestructura turística existente, su comercialización como producto turístico, o su inclusión en productos turísticos más amplios.

Patrimonio Local

·        A las localidades sin patrimonio, o, mejor dicho, a las localidades con referentes patrimoniales de escaso interés más allá de la comunidad.

·        El patrimonio local como un todo.

·        Naturaleza del patrimonio local, se basa en la memoria.

·        La puesta en valor y activación de los referentes patrimoniales no corresponde a la población, sino a los poderes locales, pero estos poderes se ven forzados a reflejar las sensibilidades mayoritarias de la población al respecto y darle curso.

Naturaleza del patrimonio local, se basa en la memoria:

·        La memoria determina los referentes en que la comunidad va a fijar sus discursos identitarios, con un carácter casi totémico, pero también los contenidos mismos de esos discursos.

·        La memoria compartida, antes que colectiva, es, por supuesto, una construcción social.

·        La memoria es cambiante, selectiva, diversa, incluso contradictoria y relativa en todo caso a las situaciones, intereses e interrelaciones del presente

o   Esto confiere a los procesos de patrimonialización a nivel local un potencial de reflexividad y de complejidad dialéctica

CONFLICTO: El patrimonio local tiene, tarde o temprano,una cara oscura, que se manifiesta cuando la población se enfrenta a problemas acuciantes, como reconversiones económicas, deslocalización de empresas, procesos de despoblación o, por el contrario, crecimientos demográficos súbitos y de una magnitud suficiente como para cuestionar los discursos identitarios preexistentes, presencia creciente de contingentes de emigrantes procedentes de otros contextos culturales o cualquier otro factor de conflictividad. El patrimonio local contiene en sí mismo grandes oportunidades y grandes amenazas para el desarrollo y el bienestar de la población.

El principal camino para convertir al patrimonio local en un instrumento abierto y de futuro pasa básicamente, por dar prioridad absoluta al capital humano: las personas antes que las piedras. 

·        Capital humano y de personas, se refiere, naturalmente a la población, pero a toda la población, autóctona o no, y a procesos de participación activa

·        Técnicos en gestión patrimonial que, en este caso, deben ser además, a la vez, científicos sociales capaces de trabajar en la población y con la población, en el ámbito de lo extremadamente concreto, es decir antropólogos y antropólogas formados en el trabajo de campo10

·        Agentes culturales locales, personas implicadas en el devenir comunitario y dispuesto a participar en la empresa.

¿Puede contarse con los poderes políticos locales?: En principio, parece más rentable para los políticos locales restaurar monumentos, recuperar parajes, incluso crear museos, a partir de un amplio consenso social, que no contratar aunque sea un solo antropólogo o antropóloga y esperar pacientemente los resultados inciertos de un proceso de indagación y realizaciones basadas en la participación. Error de apreciación, ya que la aportación a medio plazo del antropólogo o antropóloga, trabajando directamente con la población, propiciando la coordinación e iniciativa de los agentes culturales locales y contribuyendo a la formalización de discursos autóctonos, materializados en exposiciones, itinerarios, manifestaciones colectivas u otros soportes, puede ser más rentable para el político local que un proyecto tradicional de conservación de monumentos y creación de museos.

El patrimonio edificado, el patrimonio material: Un enemigo de la dinámica creativa y participativa que estamos considerando, o no. Todo dependerá de que sepamos ponerlo a trabajar en beneficio de los objetivos globales o de que, al contrario, se convierta en un peso muerto, o acabe constituyendo el objetivo en sí mismo.

CONCLUCION: El patrimonio local no debe ser tomado como un conjunto de referentes predeterminados por principios abstractos de legitimación, sino como un foro de la memoria, en toda su complejidad, que permita una reflexividad poliédrica sobre soportes diversos, que, partiendo de las preocupaciones y retos del presente, reflexione sobre el pasado, para proyectar, participativamente, el futuro. Entender el patrimonio como “recursos para vivir”.



El patrimonio arqueológico como recurso: Políticas estatales de gestión en Tucumán y Tafí del Valle

El patrimonio cultural en Argentina, así como en gran parte de los países latinoamericanos y europeos

.Es un constructo cuya conformación está íntimamente vinculada a procesos políticos, sociales y económicos. El patrimonio arqueológico se fue construyendo a partir del reconocimiento de esta disciplina –la arqueología - como herramienta adecuada para definir aquellas materialidades de las que corrientemente no se cuenta con otro tipo de información académica.

Argentina: El patrimonio arqueológico suele comprender, a las materialidades del pasado indígena, y particularmente, de su pasado prehispánico. Para informar e ilustrar al público desde programas educativos y de las exhibiciones en museos.

Este concepto define desde el ámbito jurídico lo patrimonializable, aquello que debe ser protegido, pero, ala vez que instala un sentido de la materialidad indígena, establece parámetros de validación, como se lee en la definición propuesta por la legislación tucumana vigente: “El Patrimonio Arqueológico está constituido por los bienes inmuebles, vestigios, restos y objetos que evidencien manifestaciones humanas que tengan los valores propios del patrimonio cultural y quesean susceptibles de ser investigados mediante metodología arqueológica.” Art.3° Inc. b de la Ley7.500 de la provincia de Tucumán.

Los recursos culturales / arqueológicos en Tafí del Valle, Tucumán

“...cuando hablamos de patrimonio cultural de un pueblo, a lo que nos estamos refiriendo es, precisamente, a ese acervo de elementos culturales, tangibles unos, intangibles los otros, que una sociedad determinada considera suyos y de los que echa mano para enfrentar sus problemas, [...]; para formular e intentar realizar sus aspiraciones y sus proyectos; para imaginar, gozar y expresarse...” . (Bonfil Batalla). Justamente cuando se “echa mano” de ese acervo, cuando se transforman en recursos - de orden estrictamente cultural o, también, político y económico -.

El patrimonio arqueológico suele estar comprendido, en nuestras regiones, por materialidades del pasado indígena local.

La región oriental de los valles serranos tucumanos ha sido habitada desde hace más de dos mil años atrás; y, seguramente, fue espacio de explotación por sociedades de economía extractiva aún miles de años antes. Son bastante recientes los procesos de reconocimiento como pueblos originarios en el Valle de Tafí por parte de su población nativa, dando lugar a la revisión de viejos presupuestos, evaluando percepciones y configurando nuevas propuestas

Los pueblos que hicieron del Valle de Tafí su hogar en los alrededores del inicio de la Era Cristiana (EC) – período Formativo - son conocidos actualmente por manifestaciones materiales diversas. Algunas de ellas, como es el caso de los menhires, hicieron famoso a Tafí. Sociedad Agro-Pastoril. “Cultura Tafí” (Agricultura). Identificar a los que serían considerados como los únicos pueblos indígenas autóctonos que, además, no habrían llegado a habitar esta región más allá del primer milenio de la EC (Era Cristina)

Cultores de complejas creencias manifestadas en los monolitos, pero también, en un mundo simbólico reflejado en piezas en piedra, cerámica y metal, ocuparon todo el Valle y sus alrededores. Cientos de recintos circulares en piedra serían testimonio de esta etapa de la ocupación humana de Tafí. Se los encuentra en todas partes: en el fondo del valle, junto a los cursos de agua, etc.  El “patrón margarita”, junto a los menhires, algunas andenerías y el montículo de Casas Viejas en el sur del Valle, pasaron a ser los restos arqueológicos por excelencia de este valle intermontano. Aquellos monolitos son interpretados de maneras muy diversas y son uno de los referentes más claros del rol social, político, pero también económico, de los restos arqueológicos en nuestra sociedad.

Hay otros elementos que tienen un lugar particular como ejemplares representativos de los tiempos prehispánicos, por caso, morteros y estatuillas grabadas en piedra, y las imponentes urnas de la alfarería Santamariana o algunas piezas aún más tardías, de filiación inca.  Estas evidencias materiales, junto a otras aún más recientes, son testimonio de pueblos que habitaron Tafí en el segundo milenio de la EC. Más allá de la narrativa histórica oficial que sostiene la inexistencia de población para la época de la invasión española, cada vez es más elocuente su falta de veracidad

En Tafí hay un énfasis creciente en la valoración de áreas con evidencias arqueológicas, que va más allá de los menhires. Interés económico: Usufructo turístico

Dejando a un lado la Reserva Arqueológica Privada de La Bolsa, que prácticamente se encuentra cerrada al público, los sitios que son visitados por turistas carecen de investigaciones científicas previas y de planes de gestión adecuados para su preservación. Existe un importante tráfico de todo este tipo de piezas; y, paradójicamente son las que sí son mostradas en los museos.

Por otro lado, con el importante desarrollo del negocio inmobiliario se está produciendo una fuerte afección sobre toda esa materialidad: se están destruyendo asentamientos indígenas completos, se rompen decenas de piezas cada semana, así como estructuras arquitectónicas de funcionalidad diversa. Las Comunidades Indígenas locales se han propuesto intervenir en la gestión de estos (sus) recursos culturales, poniendo en valor y actualizando sentidos en una serie de áreas con materialidades indígenas prehispánicas.

Las políticas del Estado frente al patrimonio arqueológico de Tucumán

Tomando como base la propuesta de Ozslack (1982), concebimos al Estado como una instancia máxima de poder político que materializa un aparato burocrático – institucional, y que es resultado de un decurso histórico, cuyo proceso no es lineal ni mucho menos las opiniones que lo formaron. Por lo tanto la estatidad es un aspecto constitutivo de fuerzas y elementos múltiples y heterogéneos.

Inicios de la Patrimonialización: un menhir en plena ciudad

En el marco de los festejos por el centenario de la independencia el entonces gobernador Padilla ordena, por decreto, que Ambrosetti baje un menhir para integrar parte de la parafernalia alegórica en el recién creado Parque 9 de Julio (Mastrángelo 2001). Este monolito pasará a ser, como lo señala esta autora, el único representante de la producción material del pasado indígena en un espacio diseñado para parecer “moderno y civilizado”. Los relatos de la gente de Tafí, los mismos habrían sido elaborados por una antiquísima civilización perdida, que no tendría relación histórica ni cultural alguna con los pobladores del Valle de la conquista.

·        Con el cambio de siglo el Estado Nacional irá definiendo las políticas que le permitan apropiarse de las materialidades indígenas prehispánicas y del pasado que significan. En 1907 se promulga la Ley Nº 3.799 en el marco de la cual se adquiere la colección de antigüedades calchaquíes de Zavaleta, la que será destinada al Museo Nacional13. Como lo expresan Endere y Podgorny (1997), la misma Ley Nº 9080 se sanciona como una estrategia para llevar al dominio público las colecciones privadas que hacia finales del siglo XIX detentaban esas manifestaciones culturales que ayudarán a construir la nación.

·        La materialidad indígena prehispánica, ya configurada como “ruinas y yacimientos arqueológicos”, fue patrimonializada por el Estado a través de aquella ley, estableciéndose a la Nación como su propietaria y, también, el carácter público de esos bienes, status especial reconocido en razón de un valor científico que deberá ser interpretado según el significado de la ciencia para la restauración nacionalista (Endere y Podgorny 1997).

·        Tucumán está buscando posicionarse frente a la pampa húmeda, viviendo además un proceso de modernización devenida de la conformación de la industria azucarera. Las disputas por los espacios de poder económico y político a nivel nacional llevarán a luchas en el plano cultural. En esta época comienzan a oírse las primeras reivindicaciones del provincialismo norteño y tucumano como entidad cultural

·        Ambrosetti presentó al mundo científico en 1896 la existencia de los menhires y con ello inaugura un estilo de estudio, que perdura prácticamente hasta el día de hoy en el Valle de Tafí y que hace de estos monolitos y sus hacedores el eje de la arqueología local y de la gestión del patrimonio arqueológico. Al igual que otros investigadores de la época, un argumento significativo para la construcción del pasado regional es el de la inexistencia de lazos culturales e históricos con los pobladores conquistados por los europeos del siglo XV y XVI

El Valle de Tafí será sucesivamente “visitado” por diferentes investigadores que, como el mismo Ambrostti (1897), o más tarde Bruch (1911), tienen por objetivo reunir datos sobre las antiguas poblaciones indígenas y obtener materiales que engrosen diversas colecciones. Ya tempranamente aparecen algunos elementos fuertes que van a contribuir a una definición identitaria del pasado indígena local que enfatiza en el carácter foráneo los pueblos hallados en tiempos de la conquista17. El pasado grandioso era de un pueblo que ya no existía por entonces y que será reflejado en los monolitos; varios investigadores centrarán sus estudios en ellos.

Se busca ordenar las materialidades indígenas prehispánicas de tal modo de comprender el pasado desde sus distribuciones. El valle de Tafí se constituyó en locus de una “cultura” homónima (Bennett, Bleiler y Sommer 1948). La región pedemontana oriental, en particular al Norte de la provincia, será segregada como un espacio cultural completamente diferente. Con los trabajos de Schreiter y Metraux sobre “Candelaria” se instala la idea de que del lado oriental de los cordones montañosos que lindan con la llanura habitaban otros pueblos, que difieren completamente de los diaguita-calchaquí. Se comenzaron a realizar estudios de acerca de La Quebradita y otros espacios donde se “tomaran” medidas a nivel local.

Resumen de textos, Historia del Arte y Patrimonio Cultural II


“Arqueología e Impacto”, de Rato
ARQUEOLOGIA Y ESTUDIOS DE IMPACTO AMBIENTAL Y SOCIAL
Herramientas para la planificación y gestión ambiental
Evaluación de impactos ambientales
El ambiente es considerado un sistema complejo entendiéndolo como el conjunto de los factores físicos, biológicos, sociales y culturales que interactúan entre sí en un espacio geográfico. Se requiere de un abordaje interdisciplinario para su estudio y protección.
Desarrollo Sustentable y Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) son dos conceptos asociados que retroalimentan, ya que la protección del ambiente no puede plantearse como un dilema frente al desarrollo, sino como uno de sus elementos. Por lo tanto, la EIA constituye una de las herramientas de protección ambiental que, apoyada por una institucionalidad acorde a las necesidades de los distintos países, fortalece la toma de decisiones acerca de políticas, planes, programas y proyectos.
La EIA es el método por el cual los efectos negativos en el ambiente, causados por las acciones humanas, son previstos, identificados y en consecuencia se brindan alternativas de acción, incluida la de no llevar a cabo la actuación, con sus correspondientes medidas orientadas a la eliminación o mitigación de los impactos. Constituye un procedimiento previo a la toma de decisiones, que sirve para registrar y valorar de manera sistemática y global los efectos potenciales de un proyecto, con el objeto de evitar desventajas para los componentes del ambiente
Las principales características de la EIA son:
a.      Constituir una herramienta objetiva, eficaz, integral y de carácter predictivo y preventivo para lograr un análisis interdisciplinario de una acción determinada.
b.      Permitir establecer un conocimiento técnicocientífico amplio e integrado de los impactos e incidencias ambientales y sociales de las acciones humanas.
c.      Identificar anticipadamente los efectos ambientales y sociales negativos y positivos de las acciones humanas y, diseñar en forma oportuna otras que minimicen los efectos negativos y maximicen los positivos.
d.      Permitir a la autoridad tomar decisiones de aprobación, rechazo o rectificación con pleno conocimiento de los efectos negativos y positivos que implica una acción humana.
e.      Permitir a la autoridad ejercer un debido control sobre la dimensión ambiental y social de las acciones, a fin de garantizar que no perjudiquen el bienestar y salud de la población.
f.       Lograr la participación coordinada de los distintos actores involucrados

Estudio de Impacto Ambiental y Social
Es concebido como un concepto amplio que busca analizar, a través de parámetros cuantitativos y cualitativos, el estado del medioambiente antes, durante y después de la actividad, producto o servicio propuesto.
Dos aspectos fundamentales caracterizan a los estudios de impacto ambiental y social
a.      Su carácter de documento escrito, informe o reporte, con la forma que la ley o la reglamentación establezca donde predominan las acciones preventivas por sobre las correctivas.
b.      Un contenido específico que abarque los aspectos ambientales y brinde la información suficiente para conocer los impactos del proyecto, el área de influencia de éstos, las medidas preventivas y correctoras y su seguimiento o monitoreo.
Todo informe o estudio de impacto ambiental y social debe:
a.      Identificar claramente los objetivos del proyecto.
b.      Identificar las principales preocupaciones del público.
c.      Identificar los impactos significativos del proyecto.
d.      Describir las alternativas.
e.      Identificar claramente los efectos de la no intervención.
f.       Describir la naturaleza, duración, magnitud, y significación de los impactos.
g.      Identificar los efectos positivos del proyecto.
h.      Identificar las medidas destinadas a mitigar los efectos ambientales y sociales adversos.
i.       Evaluar las distintas alternativas del proyecto.
j.       Elegir la alternativa de menor impacto ambiental negativo (puede ser incluso la no acción).
k.      Chequear el desarrollo y avance del proyecto, a través del Plan de Gestión Ambiental.

Plan de Gestión Ambiental es la herramienta que asegura la materialización de las medidas y recomendaciones ambientales que garantizan el cumplimiento de los objetivos de protección ambiental propuestos en el EsIAyS.

Impactos ambientales
Es definido como cualquier cambio en el medio ambiente, sea adverso o beneficioso, total o parcialmente resultante de las actividades, productos o servicios de una organización.
El término impacto hace referencia a alteraciones físicas significativas que se producen por acciones humanas.
Los impactos ambientales pueden clasificarse, no en forma excluyente, en función de:
·        el medio impactado,
·        el momento en que se manifiesta,
·        la variación en la calidad ambiental,
·        su grado de importancia (intensidad, extensión, concentración, duración, periodicidad),
·        su capacidad de recuperación
·        su relación causa-efecto
Es importante destacar que para identificar y posteriormente evaluar el impacto de un proyecto sobre los componentes del ambiente se debe conocer previamente las acciones que se realizarán, las que constan en la descripción técnica del proyecto. Del análisis de esta información surgen las acciones del proyecto las que variarán en función de la obra planificada y de la etapa del ciclo de proyecto (factibilidad, diseño, construcción u operación). Para identificar los impactos sobre los componentes del ambiente es necesario e imprescindible conocer las acciones y actividades que planea realizar el proyecto.

Impacto Arqueológico
Wildesen (1982) Define el impacto arqueológico como todo cambio mensurable en las características o propiedades de los artefactos (muebles e inmuebles) y ecofactos que componen y conforman un sitio arqueológico.
Puede decirse que el impacto arqueológico producido por los proyectos de inversión presenta las siguientes características:
·        Afecta el medio antrópico en su aspecto cultural
·        Su manifestación se presenta principalmente en las etapas construcción y operación del ciclo del proyecto, aunque no debe descartarse la etapa de factibilidad cuando conlleva la realización de obras para el acceso a áreas sin comunicación existente.
·        Afecta la calidad ambiental en forma negativa, dado que perjudica bienes del conjunto de la sociedad.
·        Es relevante, dado que es:
§  total, ya que la destrucción del bien puede ser completa,
§  puntual, ya que afecta evidencia arqueológica concreta que está concentrada en un área determinada
§  permanente, ya que la alteración es indefinida en el tiempo.
§  continuo dado que las alteraciones son regulares durante su permanencia.
·        Es irreversible, ya que los bienes culturales no son renovables.
·        Puede ser directo o indirecto, ya que la acción puede afectar al bien cultural en el mismo tiempo y lugar, o pueden realizarse acciones en otro lugar de su entorno que repercutirán en forma negativa en el bien.
Los estudios que se realizan para la evaluación de impacto arqueológico se constituyen en una herramienta preventiva, teniendo como objetivos:
a. Relevar, registrar, documentar y modelar las propiedades del registro arqueológico dentro del área a ser afectada por el proyecto de inversión,  para luego
b. Elaborar un plan de medidas mitigantes a los efectos de evitar, minimizar o corregir el impacto sobre los bienes arqueológicos existentes.

“Arqueología en contextos de Urbanización”, de Manasse
ARQUEOLOGÍA EN CONTEXTOS DE URBANIZACIÓN DE SEGUNDAS RESIDENCIAS
CONTEXTOS DE URBANIZACIÓN DE SEGUNDAS RESIDENCIAS
Como parte de un proceso que inicialmente se atribuyó casi en exclusividad a los países desarrollados, los espacios tradicionalmente rurales también en nuestro país fueron cobrando nuevos sentidos, progresivamente más alejados de paradigmas productivos. En las sociedades posindustriales la actividad agrícola y ganadera tiene cada vez menos importancia, mientras que el espacio rural está siendo revalorizado desde nuevas perspectivas que se vinculan más con lo ambiental, cultural y paisajístico que con lo productivo, sin dejar de lado su fundamental aspecto económico.
La sociología y la geografía discuten en las últimas décadas estos fenómenos de reconversión funcional. En un contrapunto entre diversos intereses económicos, sociales y culturales, áreas alejadas de los centros urbanos - con buenas condiciones climáticas y paisajísticas, y con situaciones de tenencia de la tierra favorables al negocio inmobiliario– son elegidas para la construcción de segundas residencias por sectores sociales privilegiados desde un punto de vista económico
Se denomina segundas residencias - residencias secundarias o veraniegas – a las que son habitadas durante un tiempo restringido del año, mayormente de forma estacional, relacionadas a los tiempos de esparcimiento. No constituyen la residencia habitual, permanente, ni se vinculan con imperativos de orden laboral
Estas urbanizaciones de segundas viviendas implican, así, toda una serie de transformaciones territoriales, a nivel del uso de los recursos y de la actividad económica, como así también sociales, al ingresar nuevos sujetos al uso de este territorio que, más allá de significar una sobre-exigencia al Estado municipal por el volumen de población implicada, generan procesos de segregación social, de gentrificación. La tierra se define como mercancía, ya no como un patrimonio familiar, convirtiéndose en un producto del mercado inmobiliario capitalista.
Algunos aspectos de esta urbanización de segundas residencias son particularmente relevantes desde nuestra perspectiva:
A)     Se trata de un cambio en el uso de suelos, que mayormente presentan buena conservación de evidencias arqueológicas debido a la escasa afección de las prácticas de explotación económica previamente implementadas.
B)     En el noroeste argentino suele comprometer tierras con población nativa detentadas por generaciones por la oligarquía local, implicando el desplazamiento y sustitución de sus habitantes locales.
C)     El crecimiento urbano es vertiginoso y desordenado. Dado el alto poder adquisitivo de la gente que compra los terrenos es importante la velocidad de las construcciones, muchas veces en total irregularidad con los requerimientos legales y los trámites exigidos por el Estado; el impacto ambiental es severo.
D)     Los compradores y nuevos ocupantes de estas tierras no son de la región de los valles, desconociendo las pautas culturales locales, ignorando tanto los estilos de vida como las necesidades de la población permanente.

EL CASO DEL VALLE DE TAFÍ (TUCUMÁN)
Distanciado a solo poco más de 100 kilómetros de la capital provincial, esa ruta permitió sortear muchas dificultades y arribar al valle en una hora y media. Sus condiciones climáticas y su paradisíaco paisaje han constituido un atractivo sin parangón en la región.
El área detenta un patrimonio cultural importante, manifiesto no solo en su riqueza arqueológica – que da cuenta de más de 2000 años de historia -, sino también de sus manifestaciones culturales más recientes.
Durante centurias la población del valle se conformaba básicamente por dos sectores: población nativa local y las familias terratenientes; éstos últimos, tan solo ocupantes temporales, estacionales. Habiendo sido predominantemente un área ganadera, hacia los sesenta se introduce la producción agrícola de mercado (papa semilla y luego, ajo semilla; más recientemente, poroto y frutilla) produciendo una transformación importante en el uso de los suelos. Sin embargo, es en los noventa en que se modifica el rumbo económico y los lineamientos del Estado (provincial y nacional) volcándose fuertemente a la explotación turística de esta región y, acorde a las demandas de los sectores terratenientes, se apuesta al negocio inmobiliario.
El reciente y abrupto fraccionamiento y venta a terceros de estas tierras permite a los terratenientes sortear los problemas de títulos de propiedad, al vender lotes que no cuentan con las escrituras correspondientes. La urbanización es sumamente desordenada, con escaso control por parte de las autoridades del Estado. En su mayoría se trata de loteos irregulares, o directamente se procede a la venta aislada de terrenos, sin ningún diseño, ni siquiera de la infraestructura básica de servicios.
Rara vez se cumple con los requerimientos regulados por el municipio, y las leyes y reglamentaciones vigentes. En ese marco suelen carecer de los correspondientes estudios de impacto
Hoy por hoy, la Municipalidad de Tafí del Valle, a través de la Dirección de Obras Públicas, exige el cumplimiento de la realización de Estudios de Impacto Arqueológico para recién aprobar el plano de las obras que se quieren llevar a cabo. Es una experiencia inédita en la provincia, iniciándose primero en forma algo desordenada, aprovechando la promulgación de la Ley 7.500, para ya luego, institucionalizarse a través de las exigencias de dicha Dirección.

La arqueología en el valle de Tafí
La arqueología en este vallesuele comprender al menos dos facetas que, en teoría están estrechamente imbricadas: la investigación científica y la gestión de las evidencias materiales del pasado prehispánico.
Suelen responder a intereses y demandas diferentes.

ARQUEOLOGÍA EN EL MARCO DE LOS ESTUDIOS DE IMPACTO
La idea es anticiparse y mitigar toda posible afección sobre los restos o evidencias que pudieran dar cuenta del pasado indígena del área en cuestión.
Tanto la arqueología de rescate como, y en particular, la arqueología de los EIA se definen en relación a políticas estatales de protección del medio ambiente y los recursos culturales. Implementadas inicialmente como herramienta para afrontar la ejecución de importantes proyectos, que comprenden superficies de gran envergadura, se fueron delineando propuestas metodológicas que atienden a su especificidad en el marco disciplinar.
Este tipo de urbanizaciones tienen sus particularidades para el trabajo arqueológico. Interesa remarcar algunas de ellas:
a) lo restringido de los espacios implicados;
b) la discontinuidad espacial y temporal de la venta de los lotes y, posteriormente, de las obras de construcción,
c) las características diferentes de cada obra, con diseños, constructores e infraestructura independientes,
d) la inevitable urgencia de los trabajos solicitados,
e) la multiplicidad de sujetos responsables de las obras en cuestión y,
f) lo circunscrito del sector social beneficiado.